Connie E. Fletcher, es gerente general y líder administrativa del reconocido instituto de Gamma Knife del Pacífico que actualmente ofrece a sus pacientes la técnica Gamma Knife, un tipo de radiocirugía estereotáctica no invasiva que se está aplicando con gran éxito en el mundo.
Durante estos ocho años de trayectoria, Connie ha demostrado que el esfuerzo, la visión y el compromiso son los cimientos del verdadero liderazgo. Asumió con determinación los desafíos de un campo altamente especializado, impulsando el crecimiento exponencial de su institución que, gracias a su gestión y dedicación, ha logrado tratar a un número cada vez mayor de pacientes, alcanzando resultados que hoy la llenan de orgullo.
El mayor reto
Para Connie el mayor reto fue introducir en el Perú una tecnología altamente especializada y poco conocida. Esto implicó generar confianza, formar talento local y demostrar, con evidencias, que la radiocirugía con Gamma Knife ofrece precisión, seguridad y resultados superiores para los pacientes. «Apostamos por capacitación continua, alianzas con referentes nacionales e internacionales y, sobre todo, resultados clínicos comprobables».
¿Cómo mantienen sus altos estándares?
Ponemos al paciente en el centro de cada decisión. Esto se traduce en información clara, indicaciones responsables, consentimiento informado y un acompañamiento cercano. Contamos con protocolos clínicos rigurosos, capacitación continua del equipo y un trabajo multidisciplinario que combina excelencia médica con empatía y respeto por la persona. Creemos que la verdadera excelencia no solo se mide en precisión tecnológica, sino en confianza, ética y trato humano.

Connie E. Fletcher, gerente general del Instituto de Gamma Knife del Pacífico, tiene como objetivo ofrecer medicina de vanguardia con precisión máxima.
¿Qué planes tiene en marcha?
Consolidar a Gamma Knife, que es la técnica gold standard de la radiocirugía, como una pieza clave e indispensable en la radiocirugía del país. Tenemos un programa de capacitación médica altamente especializado que nos permitirá convertirnos en el único centro en el Perú con la capacidad de tratar enfermedades neurofuncionales con esta tecnología.
Por todo lo mencionado vemos que Connie se distingue por su humanidad, ética y capacidad de inspirar. Su ejemplo motiva, su visión impulsa y su trabajo transforma.
POR: LUCÍA CÁCERES
FOTO: JORGE GUADALUPE

