Tras una sólida trayectoria en la actuación, la reconocida actriz inicia una nueva etapa profesional marcada por la introspección, la sanación y el acompañamiento consciente.
Daniela Sarfati canaliza hoy su sensibilidad artística y experiencia personal hacia el coaching de vida, integrando herramientas como la meditación y el trabajo emocional. Desde un enfoque humano y auténtico, Daniela acompaña procesos de transformación personal, invitando a reconectar con el propósito, el equilibrio interno y tener la valentía de reinventarse.

¿Cómo describes esta transición de la actuación al mundo del coaching de vida?
Bueno, es algo que en el camino siempre he querido hacer. Fue primero una transición de encontrarme a mí misma, de sanar y descubrir las herramientas necesarias para poder hacer un acompañamiento a otras personas. No fue un camino fácil. Creo que necesitamos transformarnos para poder transformar a otras personas.
¿Hubo un momento clave en tu vida, alguna experiencia que hayas tenido, que te haya impulsado a empezar con el coaching de vida?
He tenido varios episodios en mi vida que me han impulsado a hacer lo que siempre he querido: acompañar los caminos de otras personas. En ese proceso decidí darme una para de lo que era la actuación y empecé a prepararme para poder acompañar a otras personas. Utilicé también las herramientas que tenía como la meditación y el reiki. Es decir, fue una decisión personal: “Ahora puedo y quiero hacer esto”.
¿Cómo integras tu formación artística y tu sensibilidad como actriz a los talleres que hoy realizas?
Todo siempre está conectado. Cuando creamos un personaje creamos emociones, creamos seres. Y eso también nos lleva a entender cómo funciona cada persona y tener empatía con aquellas que se cruzan en nuestra vida. Entonces creo que no es una casualidad que primero yo haya entrado a la actuación y luego haya utilizado un poco de esa herramienta para poder desarrollarme en un taller o en una charla. La actuación es también una herramienta terapéutica para liberar emociones.

¿Cómo ayudas a las personas a reconectar con sus propios propósitos y equilibrio interno?
Cada uno tiene su historia y sus sueños. Lo que busco en la charla o sesión, es que las personas encuentren su propio camino, que descubran lo que realmente quieren desde el corazón, no desde la imposición, qué es lo que las hace realmente felices, qué herramientas tienen, cuáles aún no han descubierto y las incentivo para que encuentren esas herramientas.
¿Consideras que el coaching de vida contribuye al desarrollo profesional y personal?
Sí, totalmente. Si uno se siente bien con uno mismo, eso lo va a transmitir en cualquier área.
Cuéntanos sobre tus proyectos actuales, ¿qué nuevas propuestas ofreces?
Bueno, siempre estoy buscando generar talleres donde la gente pueda encontrar respuestas para sus preguntas, un taller de manifestación para que empiecen a buscar cuáles serán sus nuevos propósitos. No hay ningún problema si les quedó algún pendiente, todo va a llegar en el momento perfecto.

Daniela, ¿qué mensaje te gustaría dejar a quienes van a leer esta entrevista?
Siempre digo que la verdad o lo que creemos ya está en nosotros, solo que lo hemos olvidado, que vayamos de pronto a ese niño o niña para ver qué es lo que soñaba, y dedicarnos un tiempo, parar y dejar de ir en automático. Empezar a renacer, a reinventarnos. Si necesitas alejarte, te alejas, si necesitas avanzar, avanzas, si necesitas esperar un poquito más, hazlo. A veces escuchamos más lo de afuera que lo que realmente queremos.
POR: LUCÍA CÁCERES
FOTO: JORGE GUADALUPE

