La empresaria y fundadora de Givamic Inversiones, ha convertido su pasión por
crear negocios en una historia de perseverancia, aprendizaje y crecimiento. Para
ella, cada desafío representa una oportunidad para innovar y seguir avanzando.
Por: Cecilia Pinglo
Fotos: Nasim Mubarak
Givamic Inversiones S.A.C. es una empresa peruana especializada en servicios de limpieza corporativa e industrial, fundada por Vanessa Castañeda Orbe, una empresaria que ha desarrollado negocios en distintos sectores y que demuestra que el crecimiento empresarial se construye con perseverancia, aprendizaje y una estrategia clara.
Actualmente, además de liderar Givamic Inversiones, está al frente de Empresas Ochho, dedicada a proyectos de construcción y remodelación. Su experiencia le ha enseñado que el verdadero talento no consiste en conocer todos los rubros, sino en tener la capacidad de aprender, adaptarse y liderar. Desde muy joven comenzó a crear y gestionar pequeños negocios. Para Vanessa, emprender no es solamente su trabajo, sino una de sus grandes pasiones.
Cuéntenos su historia…
A los 16 años comencé estudiando Administración y Marketing en ESAN, pero por circunstancias familiares tuve que trasladarme a una universidad más accesible. Elegí Contabilidad y, aunque mi camino profesional finalmente fue el empresarial, esa formación ha sido fundamental para entender las finanzas y gestionar mis negocios. Desde muy joven tuve responsabilidades familiares que me hicieron madurar rápidamente. Esa etapa formó mi carácter y también despertó en mí las ganas de salir adelante.
Mi primer acercamiento a los negocios fue cuando conocí a una persona que trabajaba con pequeñas tiendas de abarrotes. Comencé comprando mercadería y reinvirtiendo prácticamente todo lo que ganaba. Poco a poco fui consiguiendo clientes y aprendiendo cómo funcionaba un negocio. Después descubrí otras oportunidades. Incursioné en el mundo de la belleza, primero con extensiones de pestañas y posteriormente con el spa Do’Valle, que en Facebook aún mantiene más de 14 000 seguidores orgánicos. Cada negocio fue una escuela para mí. Aprendí sobre ventas, atención al cliente, administración y, sobre todo, a identificar oportunidades.
«Mi fe me ha enseñado a confiar también en mí, a tomar decisiones y a seguir avanzando incluso cuando el camino no está claro»
Pero, ¿cómo financiaba todo eso?
Siempre he sido muy organizada con mis finanzas. Buscaba negociar con los proveedores y utilizar el dinero de manera estratégica. Reinvertía gran parte de las ganancias para seguir creciendo. Con el tiempo entendí que no se trata solamente de tener capital, sino de saber administrarlo, cuidar el flujo de caja y utilizar inteligentemente las herramientas financieras disponibles. También creo mucho en la educación constante. Cada año busco seguir aprendiendo, conocer otros mercados y descubrir nuevas ideas que pueda aplicar en mis empresas.
¿Qué significa el nombre de su empresa?
Cuando cumplí 18 años, mi madre me preguntó qué quería como regalo de cumpleaños y le contesté: “Abrir mi propia empresa”. De inmediato ella me orientó y apoyó para fundar Givamic. Es un nombre de origen familiar, GI por Ghisely, nombre de mi madre, VA por mi nombre, MI por el nombre de mi hermana y C por Castañeda, el apellido de mi padre.
¿Y cómo llega a tener negocios en Estados Unidos?
Fue cuando conocí a mi esposo, Enrique Horna, quien estaba viendo unos negocios en el Perú. Un coach colombiano de transformación cuántica que teníamos en común, fue nuestro Cupido. Al igual que yo, Enrique siempre está entrenándose y capacitándose. Es decir, estamos alineados. Después de un año comenzamos a salir, y los negocios en Estados Unidos empezaron cuando fui para ver cómo manejaba sus empresas. Estuve feliz apoyándolo, administrando, organizando y poniendo todo en cuadros. Así arrancamos en Estados Unidos.
«Antes tomaba decisiones precipitadas a causa de mi vehemencia creativa. Ahora investigo, y si algo no es rentable, no pierdo mi tiempo»
¿Y qué pasa con sus negocios acá? ¿Tiene personas de confianza que la apoyan?
Mi mamá es clave. Es mi mano derecha, confío plenamente en ella. Además, es una emprendedora por vocación, viene de una familia de emprendedores, desde mi abuelita. Es muy inteligente. Y mi papá también ha sido clave en esto, siempre me ha empoderado, me ha incentivado a ser independiente, hasta ahora me aconseja y da sugerencias. Lee bastante y le gusta estudiar. Creo que de él saqué el tema de los estudios y de mi mamá el tema del emprendimiento.
¿Cómo define su estilo de liderazgo?
Mi estilo es más espiritual, amor con rigor. Soy muy respetuosa con mi equipo y cuando tengo que darles feedback lo hago para que puedan crecer. No me gusta estar gritando, pero sí pongo por escrito lo que sea necesario. Con Enrique fomentamos una cultura de innovación constante, de equidad, trato justo y un buen liderazgo. Tenemos muy buen clima laboral y me siento agradecida con los equipos de Givamic y Empresas Ochho por su compromiso, lealtad y profesionalismo. Han aprendido a liderar y resolver sin necesidad de órdenes. Son muy proactivos.
Si pudiera volver al día que formó su primera empresa, ¿qué consejo clave se daría?
Iría directamente al rubro de construcción y desde el inicio hubiera estudiado negocios y Transformación cuántica, un curso que tomé después y que literalmente me sacó la venda de los ojos. Pude ver que para ser exitoso no hay que tener un montón de títulos, sino estar bien consigo mismo. Entendí que todo se maneja desde la mente y que nosotros mismos nos podemos sabotear. Ahora sé que se puede educar la mente y reprogramar los termostatos financieros o los termostatos del amor…
«Trabajo de la mano con las redes sociales creando contenido de valor»
¿Qué habilidades considera indispensables para las futuras empresarias?
Como número uno: cree plenamente en ti, y en Dios, en una fuerza espiritual, número dos: hay que tener visión, ¿a dónde quiero llegar? Dios dice que la abundancia es para todos, pero si tenemos miedo y dudamos no hay coherencia y saboteamos lo que Él tiene para nosotros.
¿En qué otro tipo de inversiones está involucrada?
Me encanta comprar marcas. Acabo de comprar una que se llama Abracadabra. Son nombres que uno compra y los registra. Si alguien se interesa por alguno me llama y hacemos negocio. Es como comprar un terreno y dejarlo ahí. En este caso es una inversión en marcas.
¿Tiene hobbies?
Me encanta ir a la playa, bailar, viajar o también meditar. Hay un lugar en Perú donde te enseñan la meditación Vipassana, que es una técnica muy antigua de la India. Tiene como objetivo erradicar las impurezas mentales y desarrollar una mente saludable. Otro de mis hobbies es hacer creación de contenido sobre belleza y cuidado personal.
¿Cuáles considera que son las virtudes que debe tener un trabajador?
Que sea proactivo, número uno. De repente no sabe algo, pero investiga, Como número dos, que sea honesto y leal. La lealtad es vital en una empresa. Por último, que tenga habilidades blandas. Eso es clave.
¿Cómo empresaria qué tipo de facilidades pediría al nuevo gobierno?
Considero que uno de los grandes retos para las empresas formales en el Perú es la carga y complejidad tributaria. Por ejemplo, el IGV es del 18 %. Cuando los costos de operar formalmente son elevados, queda menos espacio para reinvertir, ofrecer mejores beneficios a los trabajadores y dar precios más competitivos a los clientes.
En Estados Unidos el sistema es diferente. Por ejemplo, el impuesto sobre las ventas es del 7 % en Miami-Dade y en Los Ángeles está alrededor del 10 %. Como resultado las empresas crecen, hay mayor empleo y el país se beneficia.
La informalidad también es uno de nuestros grandes desafíos. En el Perú, alrededor de siete de cada diez trabajadores se encuentran en situación de empleo informal. Para reducirla, considero que debemos hacer que ser formal sea más sencillo y atractivo: simplificar trámites, facilitar el cumplimiento tributario, brindar orientación a los pequeños empresarios y generar incentivos para quienes deciden formalizarse. La formalidad debe convertirse en una oportunidad para crecer, no en una barrera. También recomiendo construir un buen historial crediticio, tanto a las empresas como a las personas. Usar el crédito responsablemente puede abrir puertas al financiamiento para invertir, hacer crecer un negocio o adquirir una propiedad.
¿Qué representa para usted la palabra limpieza?
Para mí, limpieza es bienestar. Cuidamos nuestra mente, nuestro cuerpo y también nuestros espacios. Un ambiente limpio y ordenado influye en nuestra salud, productividad y calidad de vida. Además, nos eleva la imagen y el prestigio cuando se trata de dar una buena primera impresión.
«La formalidad debe convertirse en una oportunidad para crecer, no en una barrera»

